Una y otra vez a lo largo de los años unrecuerdo vive en mi memoria de una u otra manera pero ahi esta...
Desde muy niña veo lo mismo una y otra vez siempre la misma vision:
Ya estoy muerta, ye llego mi momento y es mi juicio final, estoy en un lugar que tiene una hermosa y brilllante blancura cegadoraes un salon parecido al Partenon de Grecia, y ahi esta, sentadoen frente de mi esta Èl... Dios nuestro Señor y Creador. Es del tamaño de un titan con una bata pulcramente blanca con un lazo a la cintura, a su lado hay un pedestal que sostiene un grueso libro con una pluma de oro, todos tan gigantestos como Èl.
Claramente veo que el gigantesco y hermoso libro tiene una columna por cada persona existente en esta vida, las letras son de oro en cada parte del parrafo estn cada uno de los momentos mas importantes en la vida de cada ser humano.
Dios, esta leyendo la parte del libro en que aparece mi vida y es ahi cuando me doy cuenta, me miro desde su espalda a mi misma estoy con el atuendo de mi cuerpo astral, el vestido blanco, algo señido al cuerpo muy sencillo, pero hermoso, con la cara hermosamente limpia..
Dios esta diciendo mis pecados y errores y me esta diciendo lo que tenia o no destinado para mi, donde me desvie y donde hice bien las cosas.( Algo que para mi infortunio nunca recuerdo)
Cuando me dice: Algo que tengas que decir y/o alguna peticion que tengas que hacer antes de escuchar el veredicto que tengo para ti?.
A lo que yo respondo:
-Si Señor, primero que nada: quiero decirte que sea malo o bueno estoy dispuesta a aceptar el veredicto, no importa si tengo un castigo eterno que pagar acepto mis errores y estoy dispuesta a pagarlos como tu dispongas, tu creaste esta alma tu dispon de ella como creas que debe ser.
Y la peticion que tengo es: quiero ver a TODA MI FAMILIA Y SERES QUERIDOS, todos aquellos que conozco que esten en tu seno, para verlos a todos antes de que emitas tu huicio, si fuera posible...
Entonces al ver su mano señalar atras mio, volteo y estan todos aquellos que conoci durante mi vida que se fueron antes de mi, mis abuelas y abuelo en la fila delantera, atras, mis demas familiares y amigos, mis abuelos son los primeron en colmarme de besos y cariños.
despues de la algarabia y saludos por un lado y otro besos y abrazos, Dios interrumpe y me pide dar un paso adelante, y delante de mi familia y amigos dice:
-Sara Beatriz Arango Camacho, por tus buenas y malas acciones durante en la vida que te fue dada en la Tierra Debes paras el resto de la eternidad en las llamas eternas del infierno.
Algo que tengas que decir?...
-Solo, Gracias por darme la vida y por dejarme verlos por ultima vez, ahora estoy dispuesta a cumplir mi condena.
Ahi me arrodillo y todo desaparece....
IMPACTANTE TU VISION DE DIOS Y DE LA VIDA DE FORMA SINGULAR REALMENTE
ResponderEliminarSara, la visión que narras, con el Dios de gran tamaño, el libro gigante de la vida, la familia reunida y la condena final, me parece que constituyen aspectos funsamentales de tu inconsciente, que están ahí, casi sin dejarse sentir, pero cuando estás en el momento de crear esos elementos se autoorganizan y te llevan a pasar de un estado literario a un estado filosófico, sin que eso signifique que has llegado a la autocompasión. El misticismo plantado como base poética, en la época actual, es un poco complicado para mí, conozco muy poco de tu personalidad, pero me atrevo a decir que esta narración te muestra como un ser delicado, sensible y autoexigente. Si me aceptas una corta sugerencia: quizá debas modificar el final y hacerlo más literario o más filosófico. Un abrazo, Sara.
ResponderEliminarDennis
hacer un final mas literario?, dejaqme ver que encuentro en mi cerebro para el fin de semana
ResponderEliminarSALES DE MIS PALABRAS…
ResponderEliminarA Sara Beatriz Arango Camacho (poeta de Buga).
Tú corres ligera por mi poemario,
sales de mis palabras como de casa,
vanidosa y solemnemente risueña
a inaugurar acaso la leve noche
en que te escribo algunas cosas.
Salgo a diario a tu encuentro,
con sed de encontrarte alguna vez
con las ropas abiertas,
pero tu boca está cerrada
y están empalidecidos
los agudos ojos antiguos.
En el largo invierno de mi país
la nostalgia flota en las calles solitarias.
La ciudad está adormecida…
y tú corres ligera sobre mi poemario.
Dennis, 5 de octubre de 2011
simplemente HERMOSO, Me siento muy honrrada con estos halagos
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