En un pestañeo todo fue diferente, de golpe en destino me dio una gran lección y me sentó ante una realidad que se suponía estaba prohibida para mi...
Según yo, creía que Dios no me confiaría el reglo mas hermoso del universo, pero de un instante al otro todo eso cambio y la vida me mostró que las prohibiciones son para aquellos seres que pierden la Fe en Dios y en si mismos.
Ya pasaron los días en que dormía y despertaba sola y deprimida, hoy por hoy despierto cada cinco minutos, viendo que necesita, preparada para alimentarla o protegerla del frió o de algún mal sueño que este teniendo y por la mañana me hace sentir dichosa con solo el instante en que me brinda una sonrisa, asi sea chiquita.
Mi vida ya no es la misma y mi espíritu esta dividido, pues gran parte de ella soy yo y gran parte de mi es ella.
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